Una formación grabada de solo 2 horas para entender qué ocurre en el cerebro de los niños con las pantallas, cómo poner límites sin vivir en conflicto y cómo construir una relación sana con móviles, tablets, videojuegos y redes sociales.
Empieza mucho antes. Y las señales están ahí, pequeñas, casi invisibles. Detectarlas a tiempo es la diferencia entre prevenir y apagar fuegos.
No necesitas tener un hijo adicto para necesitar herramientas. De hecho, lo ideal es actuar antes.
Más tiempo libre. Menos rutinas. Más cansancio. Más "déjale un rato, que así está tranquilo". Pero también más riesgo de que la pantalla se convierta en el recurso por defecto.
El verano puede ser el momento perfecto para reconducir la relación con las pantallas… o el momento en el que la dependencia se dispara.
No es una formación para que tengas miedo a las pantallas. Es una formación para que tengas criterio claro ante ellas, sea cual sea la edad de tus hijos.
Para entender cuánto, cuándo, cómo y para qué, sin caer en prohibiciones absolutas ni en permisividad sin límites.
Para comprender por qué las pantallas atrapan tanto y por qué a tu hijo le cuesta parar aunque "sepa" que debería hacerlo.
Para dejar de entrar en peleas constantes y aprender a sostener límites sin gritos, amenazas ni desgaste diario.
Para crear acuerdos reales, anticiparte a la adolescencia y acompañar el uso de redes, móvil y tecnología con más seguridad.
No vas a salir con miedo a las pantallas. Vas a salir con criterio.
Tus hijos van a convivir con tecnología. La pregunta no es si la van a usar, sino cómo van a aprender a usarla. Y los dos extremos fallan.
El objetivo no es criar niños que nunca usen pantallas. Es criar niños que no dependan de ellas para calmarse, entretenerse o sentirse bien.
Te lo decimos sin rodeos. Para quien encaja, esta formación cambia la dinámica de casa. Y para quien no, mejor no entrar.
No es solo para familias con un problema grave. Es para cualquier madre o padre que quiera educar el uso de pantallas antes de que las pantallas eduquen por ellos.
No se trata de controlar más. Se trata de acompañar mejor.
Comentarios de familias que ya han hecho Efecto Pantalla. Sin filtros.
Eres MUY GRANDE Paula.
Me parece todo súper instructivo, muy bien argumentado y explicado para hacerlo entendible y a la par muy firme. Lo he entendido todo y no tengo ninguna pega al respecto para aplicarlo.
Me acabo de terminar Efecto Pantalla y vi perfectamente la banderita roja en mi hijo mayor de 17 años. Está súper bien explicado. Muchas gracias por tu ayuda incluyendo a los adolescentes.
Gracias Paula, como siempre. Yo aún no tengo adolescentes, pero he cogido mucha información que seguro en un futuro me va a ir de perlas.
Una auténtica locura de curso. Gracias por ser, estar y existir.
Me ha encantado. Ya empiezo paso a paso a aplicar alguna norma que antes no sabía cómo.
"No te voy a hablar desde el miedo. Te voy a hablar desde el cerebro, desde la infancia, desde la adolescencia y desde lo que vemos cada día en las familias."
Paula Lacuesta · Maestra, neuroeducadora y especializada en neuropsicología infantil y adolescente. Fundadora de La Pizarra de Paula.
Cuando entiendes cómo funciona el cerebro de tu hijo, las pantallas dejan de ser una pelea constante y empiezan a ser algo que puedes educar.
Porque cuando empieza el curso, ya es tarde. Y porque en verano improvisar sale más caro de lo que parece.
Este verano puedes seguir improvisando… o puedes tener un criterio claro antes de que las pantallas ocupen más espacio del que quieres.
No. De hecho, es especialmente útil si quieres prevenir. No hace falta esperar a que haya un problema grave para aprender a educar la relación con las pantallas.
Sí. Cuanto antes tengas criterio, más fácil será construir hábitos sanos desde el principio y evitar problemas años después.
Sí. Uno de los bloques trabaja específicamente estructura, límites, adolescencia, pactos, normas y redes sociales.
No. Es una formación grabada. Puedes verla cuando quieras y a tu ritmo, en cualquier dispositivo.
Aproximadamente 2 horas de contenido directo, sin relleno.
No. La idea es que entiendas las bases y puedas empezar paso a paso, adaptándolo a tu familia y a tu situación.
No. Va de comprender, regular, poner límites y construir una relación más sana con la tecnología. Ni demonizar ni permitir todo.
Entonces esta formación puede ayudarte especialmente, porque uno de los pilares es salir del conflicto y trabajar la regulación emocional.
Tu hijo va a vivir rodeado de pantallas.
Eso no lo podemos evitar.
Pero sí puedes ayudarle a no depender de ellas.
A no necesitarlas para calmarse.
A no usarlas como único refugio cuando se aburre.
A no convertir cada límite en una guerra.
Y tú no tienes que hacerlo desde el miedo,
la culpa o el agotamiento.
Puedes hacerlo con criterio.