Estaba desesperada con mi hijo. Hasta este curso siempre le había ayudado a hacer los deberes. Nunca había sido buen estudiante, pero, había ido aprobando.Pero este curso no hacíamos más que discutir. Y si la profesora le mandaba algo y no lo hacía me echaba la culpa a mí, por no haberle recordado hacerlo.Antes de entrar pensé que esto sería un sacacuartos que no serviría para nada, pero necesitaba probar algo, y hacía tiempo veía cosas de la pizarra de Paula en internet y me daba confianza. Cuando entramos, mi hijo no quería trabajar, y cuando hablé con Paula y me dió pautas directamente hablando con ella, me quedé de piedra, estaba hablándome directamente a mí. Pensé, necesitaba una Paula en mi vida, que me ayudara a ir solucionando cuando hay un problema. Hemos conseguido grandes logros. Primero con el niño que ha conseguido sacar unas buenas notas de 8 para arriba en sociales y naturales, ¡si no le gustaban! Segundo la organización y la rutina, aunque me cuesta mucho, porque es muy desordenado, y muy desobediente, pero cuando le digo que se lo digo a Paula espabila que no veas. Y en tercero y el más importante, como me hace sentir Paula, se deja la piel con nosotras, tenemos reuniones todas las semanas , en las cuales nos da claves para problemas que tenemos con los niños, y lo mejor es como nos hace sentir a nosotras, nos empodera con sus palabras y nos hace sentir unas super mamás. Gracias por estar ahí y ayudarnos. A las mamás que aún se lo están pensando les diría que qué no entren, si lo que quieren es seguir peleándose con sus hijos. Pero si lo que quieren es sentirse más tranquilas, e incluso llevarse mejor con sus hijos, y sin voces , os lo recomiendo, todo el mundo tendría que tener alguien así en su vida